Getting your Trinity Audio player ready...

Con el propósito de abrir un espacio de análisis y reflexión sobre los desafíos que enfrenta el país en materia de justicia juvenil, Fundación Tierra de Esperanza realizó el seminario “Reinserción Social Juvenil en Chile: aprendizajes y desafíos”, en la Universidad Andrés Bello, en Santiago, en el marco del mes de la infancia. La jornada convocó a autoridades, especialistas y representantes de instituciones públicas y privadas, quienes aportaron diversas miradas sobre la instalación del nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil en la Macrozona Centro, registrando una masiva participación.

En la inauguración del evento , Rafael Mella Gallegos, director ejecutivo de Fundación Tierra de Esperanza, destacó respecto al seminario que “nos pareció fundamental contar con un espacio de conversación y análisis para identificar las brechas y, al mismo tiempo, reforzar los aspectos positivos. Estamos frente a cambios paradigmáticos, con experiencia en modelos basados en evidencia, equipos robustos y buena infraestructura. Sin embargo, persisten desafíos, especialmente en el trabajo intersectorial y en cómo toda esta especialización se traduzca en mejoras reales para la intervención con las y los jóvenes”.

En tanto, Rocío Faúndez, directora nacional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, señaló ad portas de lo que será la implementación de dicho organismo en la zona centro, que “para nosotros es muy valioso contar con espacios como este seminario. La reinserción social juvenil no la conseguirá un Servicio por sí solo; se requiere de un Estado completo, con acciones coordinadas. No se trata solo de un acto de justicia con la trayectoria de estos jóvenes, sino también de salvar vidas. Hay un camino más amplio que convoca a diversos actores, y debemos rescatar los aprendizajes acumulados desde la sociedad civil y la academia para profesionalizar y especializar la intervención”.

En este ámbito, continuando con la mirada estatal, Rafael Collado, subsecretario de Prevención del Delito, enfatizó que “el sistema no se sostiene sin un trabajo constante en prevención. Todo este tránsito que hemos realizado como país culmina con el Servicio de Reinserción Social Juvenil. Debemos tratar a los jóvenes en formación con los esfuerzos públicos y privados necesarios para que no vuelvan a delinquir. Evitar los primeros contactos criminógenos permite reducir la reincidencia y diferenciar tempranamente entre jóvenes en formación y delincuentes prolíficos”, afirmó.

Asimismo, destacó el trabajo de los programas de prevención intersectorial como Lazos y Comunidad Crece, y advirtió sobre el reclutamiento de adolescentes por parte del crimen organizado, subrayando la importancia de la intervención temprana y de un trabajo intersectorial permanente.

Academia y evidencia

Desde la academia, el destacado investigador y doctor especialista en este ámbito Ricardo Pérez Luco, hizo hincapié en la necesidad de consolidar un enfoque sustentado en evidencia. El profesional afirmó que “tenemos que impulsar acciones que favorezcan el desarrollo de los recursos al mismo tiempo que reduzcan el comportamiento delictivo. Es fundamental contar con profesionales idóneos y especializados, trabajar en equipo y desde la interinstitucionalidad. Las habilidades se desarrollan, no son innatas, y los programas deben entrenar a los profesionales en la práctica y en la ética necesaria”.

En tanto, profesionales de Fundación Tierra de Esperanza, especializados y con una amplia trayectoria en justicia penal adolescentes, Loreto Burgos y Jorge Leiva, presentaron la experiencia del Programa de Libertad Asistida Especial, donde se ha sistematizado la intervención especializada basada en evidencia. Destacaron que la implementación no solo es medir riesgos, sino intervenir con sentido y fortalecer la autonomía para la reinserción. De acuerdo a la experiencia, los resultados son alentadores en el riesgo asociado a la educación, donde mejoró el enganche escolar, y se fortalecieron factores protectores que apoyan el desistimiento. Sin embargo, el consumo de drogas persiste como desafío, lo que concordaron que interpela a seguir promoviendo un trabajo intersectorial, con datos que orienten soluciones técnicas y éticas desde un enfoque de derechos, y considerando fuertemente también la salud mental de la población juvenil . De acuerdo al análisis sustentado en instrumentos con evidencia científica, mostró que en el Programa Libertad Asistida Especial, PLE Oriente, las y los jóvenes presentan índices de delincuencia persistente que alcanza el 83,1 %, la transitoria 10,7 %, y la reincidencia 6,2 . Actualmente Tierra de Esperanza está ejecutando la modalidad de Libertad Asistida Especial (LAE) en las regiones de Antofagasta, Araucanía y Biobío a través del Servicio de Reinserción Social Juvenil, donde más de una década trabajando con modelo basado en evidencia, han facilitado el trabajo con el modelo de intervención especializada (MIE) impulsado por dicho organismo público.

En cuanto a los desafíos del abordaje en el consumo problemático de drogas, Claudia Quinteros, profesional del área Técnica de SENDA. destacó en su exposición que este es una oferta de larga data del servicio, la cual ha contribuido a la vida de las y los adolescentes en conflicto con la justicia, sin embargo, se debe tener un trabajo intersectorial articulado en el tiempo para responder a las necesidades que las y los jóvenes presentan en la actualidad.

Defensoría de la Niñez

En la jornada de la tarde expuso Anuar Quesille, Defensor de la Niñez, quien cerró la jornada con el tema “Rol del Estado en la garantía de derechos para las y los jóvenes en conflicto con la justicia”. Según indicó, “el nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil es una apuesta histórica del Estado, que busca generar un cambio en la forma en que tradicionalmente se ha relacionado con los adolescentes en conflicto con la ley. Este cambio busca que adolescentes que han cometido delitos puedan responsabilizarse de manera compatible con la reinserción social, favoreciendo el desistimiento. Medidas como la rebaja de la edad de imputabilidad o el aumento de penas no van en la línea correcta, pues no contribuyen a la resocialización. Los esfuerzos deben centrarse en fortalecer la institucionalidad, generar políticas de prevención, devolver los barrios a los niños y adolescentes, y establecer sanciones consistentes con los delitos”finalizó.

Cabe señalar que Fundación Tierra de Esperanza ha desarrollado, en las zonas norte, centro y sur del país, espacios de análisis sobre este tema, aportando desde su larga trayectoria . Asimismo, ha promovido la reflexión para que la intersectorialidad se consolide como un eje prioritario en la polìtica pública , y de esta forma abordar los desafíos futuros en justicia juvenil.